¿Qué es Storybird?

Internet es un mundo tan amplio de posibilidades que podríamos descubrir cada día 10 aplicaciones, recursos o páginas web nuevas, que todavía nos faltarían días para poder conocerlo todo.

Gracias a un redactor de Magisterio Español conocí Storybird hace un par de semanas. Se trata de una página enfocada a profesores, familias, niños y artistas gráficos. ¿Y qué une a estos grupos tan variopintos de la población? En este caso, las historias ilustradas. Gracias a esta página podemos crear de forma totalmente gratuita un cuento, historia, poema… haciendo uso de las múltiples ilustraciones que nos ofrece.

De esta manera, los artistas pueden utilizarlo como un medio de promoción y ver así cómo su arte es utilizado para crear bonitas obras. A los niños y a sus familias les permite desarrollar la creatividad de los más pequeños (y los que no lo son tanto) inventando aventuras y desventuras que podrán ver plasmadas luego en forma de libro.

Además tienes incluso la opción de comprar tu propia creación en formato físico (de momento, sólo disponible para Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos).

Por último, para los profesores existe la opción de crear una serie de “clases” en las que participan sus alumnos, cada uno con un nick y una dirección asociada, para poder ir elaborando las tareas que les encomiende el tutor.

En resumen, me parece una web fantástica. Es sencilla, gratuita, intuitiva y… preciosísima (cute! kawai!). Los libros que publiquemos tienen que estar escritos en inglés porque pasan un filtro de revisión para evitar contenidos abusivos de caracter racista, sexista, violento, etc. porque recordemos que es una iniciativa dirigida fundamentalmente a niños (“family friendly“). Sin embargo, si los libros los mantenemos en nuestra librería privada o en nuestras clases, no existe tal restricción de idioma.

Os animo a que le echéis un vistazo, leáis mis mini cuentos (Kukuli) y os aventuréis a crear uno propio.

Tartas 2.0

Como comenté en uno de mis posts anteriores, asistí a un curso de tartas fondant con la intención de aprender algo de esta técnica que había descubierto básicamente a través de internet. Aprendí algunos trucos y cosillas interesantes aunque me habría gustado poder “trastear” un poco más con las masas y hacer cosas nuevas. Los bizcochos y el relleno los preparé en casa el día anterior (el de abajo es un madeira sponge cake y el de arriba un bizcocho de chocolate tipo brownie, ambos rellenos con ganache de chocolate). Y he aquí el resultado:

Es una preciosidad, ¿verdad? Se nota que teníamos la ayuda de la profe.

Un día después como tenía tanto mono de tartas, hice otra de las que habían hecho en el curso para practicar. Por desgracia, tuve algunos problemas ya que andaba algo escasa de fondant y al estirar la masa no me quedó demasiado bien pero bueno, también he de decir en mi defensa que fue una tarta express hecha prácticamente en tiempo récord. El modelado sigue siendo mi asignatura pendiente porque la pobrecita parece que tiene garras en vez de manos y pies… :-S

Tarta anti-estrés

Gollería

Aunque suene a palabra de niño pequeño que no sabe decir que lo que le gustan son los bollos de chocolate y no los ‘gollos’, comparto mi recién adquirida sapiencia sobre este vocablo para que dejéis boquiabierto a cualquiera que os escuche 😉

gollería.

(De or. inc.).

1. f. Manjar exquisito y delicado.

2. f. coloq. Delicadeza, superfluidad.

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Una tarta fácil y divertida

¿A quién no le gustan las chuches o, mejor dicho, como diría Rajoy “los chuches”? Bueno, seguro que ya hay alguno que salta por ahí diciendo: ‘A mí no me hacen mucha gracia…’ pero para el resto de los mortales aquí tenéis una muestra de las típicas tartas de gominolas que venden por ahí. Es mucho mejor hacerlas en casa por varias razones:

    * Es más barato
    * Puedes elegir las chucherías que más te gusten
    * Es facilísimo
    * Sorprende a la gente ya que es una tarta muy aparente
    * Se puede decir que es todoterreno. Es decir, no necesita ni frío ni calor, ni nevera ni horno, bastante resistente para transportarla, para moverla, guardarla, para compartirla y para saborearla lentamente (si es que puedes resistirte)

Para hacer la base podéis utilizar corcho blanco forrado de papel aluminio aunque yo recomiendo que si encontráis en los chinos (por ejemplo) esta especie de gomaespuma de color verde que se utiliza para hacer centros de mesa y arreglos florales muchísimo mejor. Los palillos se clavan considerablemente mejor y vuestros deditos os lo agradecerán al final de la tarea. Eso sí, yo lo forré con papel film y luego papel aluminio y advertí a los que comían las chucherías que evitaran chupar los palillos (más que nada porque el polvillo ese no debe de ser muy sano).

Y voilà… aquí tenéis el resultado tan bonito: