Imaginario personal I

En el día a día y casi sin darnos cuenta, estamos expuestos a millones de mensajes. Son mensajes escritos, orales, visuales, sonoros… que de alguna manera nos transmiten “algo”. Aunque la mayoría de las veces no podemos tener el marco completo de esa comunicación (sólo oímos parte de una conversación ajena, vemos un cartel pero no sabemos quién lo puso ni porqué, observamos una discusión en la distancia como si de cine mudo se tratara…) En fin, todos estos pequeños actos de comunicación “a medias” siempre me han encantado.

Tal vez os preguntaréis por qué y seguro que más de uno lo achacará a mi vena cotilla y, en ocasiones, un tanto descarada. Pues bien, simplemente me encantan estos momentos porque puedo imaginar lo que yo quiera; puedo inventarme las vidas de las personas con las que me cruzo en el metro, intuir el motivo de una mirada, fantasear sobre una conversación de teléfono, exagerar sobre un gesto, disparatar sobre una extraña pareja…

En resumen, es como cuando de pequeños jugábamos en el coche a (tratar de) adivinar a qué se dedicarían los ocupantes del resto de coches. Pues yo lo hago en mi vida diaria y es tan divertido que os animo a que lo probéis, a que desarrolléis vuestra imaginación y a que lo compartáis conmigo 😉

Pequeño imaginario personal I:

(conversación teléfonica) “Hola, ¿sabes quién soy?… ¿Después de tantos años juntos y no te acuerdas de mí?

Podrían ser los típicos amigos que hace siglos que no se ven, o una pareja que lo dejó después de 12 años de relación porque el se descubrió gay. O tal vez un jefe que se inmiscuye en la vida privada de uno de sus trabajadores. ¿O por qué no un hermano gemelo que llama al otro en un intento de reconciliación? O mejor aún, ¿un hermano siamés telefoneando al que hasta la adolescencia estuvo unido por un brazo?

¿Qué es Storybird?

Internet es un mundo tan amplio de posibilidades que podríamos descubrir cada día 10 aplicaciones, recursos o páginas web nuevas, que todavía nos faltarían días para poder conocerlo todo.

Gracias a un redactor de Magisterio Español conocí Storybird hace un par de semanas. Se trata de una página enfocada a profesores, familias, niños y artistas gráficos. ¿Y qué une a estos grupos tan variopintos de la población? En este caso, las historias ilustradas. Gracias a esta página podemos crear de forma totalmente gratuita un cuento, historia, poema… haciendo uso de las múltiples ilustraciones que nos ofrece.

De esta manera, los artistas pueden utilizarlo como un medio de promoción y ver así cómo su arte es utilizado para crear bonitas obras. A los niños y a sus familias les permite desarrollar la creatividad de los más pequeños (y los que no lo son tanto) inventando aventuras y desventuras que podrán ver plasmadas luego en forma de libro.

Además tienes incluso la opción de comprar tu propia creación en formato físico (de momento, sólo disponible para Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos).

Por último, para los profesores existe la opción de crear una serie de “clases” en las que participan sus alumnos, cada uno con un nick y una dirección asociada, para poder ir elaborando las tareas que les encomiende el tutor.

En resumen, me parece una web fantástica. Es sencilla, gratuita, intuitiva y… preciosísima (cute! kawai!). Los libros que publiquemos tienen que estar escritos en inglés porque pasan un filtro de revisión para evitar contenidos abusivos de caracter racista, sexista, violento, etc. porque recordemos que es una iniciativa dirigida fundamentalmente a niños (“family friendly“). Sin embargo, si los libros los mantenemos en nuestra librería privada o en nuestras clases, no existe tal restricción de idioma.

Os animo a que le echéis un vistazo, leáis mis mini cuentos (Kukuli) y os aventuréis a crear uno propio.